El 26 de mayo se realizó, en Quetzaltenango, una reunión de seguimiento para la elaboración de planes de incidencia en los municipios de intervención del proyecto “Fortalecimiento de los Sistemas de Protección y Garantía de Derechos de la Niñez y Adolescencia Migrante en Guatemala y Honduras», de PAMI. El objetivo del encuentro fue dar continuidad a las acciones de los actores clave para garantizar la sostenibilidad del proyecto en cada municipio.
En dicha reunión participaron las siguientes personas: el psicólogo del centro de salud y la representante de Voz Juvenil por los Derechos de Río Blanco; la coordinadora de la Oficina Municipal de la Niñez y Adolescencia y un integrante de la organización Jóvenes Líderes Unidos por la Niñez y Adolescencia de San Antonio Sacatepéquez; un representante del centro de salud y un integrante de la Red de Jóvenes de Momostenango; un representante del Ministerio de Salud y un representante del grupo Jóvenes Líderes Organizados por el Desarrollo Integral de San Martín Sacatepéquez.
La dinámica previa para dicha reunión, se realizó así:
En cada municipio se realizó una reunión formativa coordinada por el personal técnico del proyecto. El objetivo fue elaborar los planes de incidencia ante las autoridades municipales, a fin de asegurar la asignación presupuestaria para las oficinas de la niñez y la adolescencia, además de cumplir con las políticas públicas de forma integrada.
En esta parte, los y las participantes analizaron la problemática de cada municipio para decidir si continuaban con la misma o la modificaban. A partir de este ejercicio, elaboraron un anuncio radial para comprobar si realmente habían aprendido a transmitir mensajes sobre los derechos de la niñez y adolescencia.
Entre los resultados de la reunión, dirigida por la licenciada Paola Cox, las y los participantes:
- Aprendieron que el marco legal que sustenta la organización y participación ciudadana les permite realizar acciones de incidencia y observancia en sus comunidades.
- Conocieron la ruta para ejecutar dichas acciones, analizaron diversas estrategias y determinaron cuál se adapta mejor a sus necesidades. Para ello, realizaron un ejercicio práctico y comprobaron que es posible expresar la necesidad de invertir en la niñez sin caer en contradicciones, aprovechando los recursos con los que ya cuentan.
- El grupo concluyó la planificación definiendo las acciones estratégicas para incidir ante aliados y autoridades municipales. Es importante destacar que las y los participantes se apropiaron del proceso y asumieron el compromiso de completar el plan de incidencia. Este esfuerzo es vital para que las Oficinas de Niñez y Adolescencia sigan operando y garantizando la protección de los derechos humanos de la niñez y adolescencia.
La actividad fue coordinada con el Ministerio de Salud y Asistencia Social, las organizaciones de adolescentes y jóvenes de los cuatro municipios, oficinas de niñez y el personal del proyecto de PAMI. Eta última organización contribuyó con la logística y el financiamiento de la misma.
